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Destacados Arquitectos.CL

Smiljan Radic 

Teatro Regional del Biobío

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Teatro Regional del Biobío

Arquitectos: Smiljan Radic + Eduardo Castillo
Ubicación: Concepción, Chile
Estado: Primer Lugar Concurso
Capacidad: 1.450 personas
Tamaño: 9.191 m2
Costo: $9.000 millones de Pesos
Año proyecto: 2011-2013

El arquitecto chileno Smiljan Radic resultó ganador del concurso para el nuevo “Teatro Regional del Bío Bío” realizado en el año 2011. El concurso fue convocado por el Consejo de la Cultura, organismo que a través de su área de arquitectura ha estado preocupado de fomentar la arquitectura en los concursos públicos, junto al Gobierno Regional. El concurso tuvo una amplia convocatoria, presentándose 28 propuestas (que se ajustaban a las bases) de arquitectos chilenos y extranjeros.
La propuesta de Radic apuntó a espacios flexibles orientados a diversas actividades, basándose además en el concepto de una “sala polivalente” que permitiera la presentación de las artes escénicas, junto a otras más. Visualmente es un volumen de proporciones neutras acristalado de 8 niveles que libera la primera planta al espacio público, al igual como lo propusiera para su diseño para el Barrio Cívico en la misma ciudad de Concepción.
Smiljan Radic, autor de la obra arquitectónica explicó que “la estructura es bastante básica, presenta una dificultad constructiva que debería ser muy bien terminado. Es un diseño muy austero, que estará bien edificado. Esa es su condición principal”.
Emplazado en la ribera del río que da nombre a la región, tendrá una sala principal con capacidad para 1.200 espectadores y una sala de cámara para 250 personas. De esta forma, el Teatro Regional del Biobío contará con una infraestructura vanguardista que permitirá la realización de montajes teatrales, espectáculos de danza y conciertos de música de primer nivel.

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Teatro Regional del Biobío

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“Mis embalajes eran un intento de “barruntar” la naturaleza del objeto. Escondiéndolo, envolviéndolo. Fue en el año 1962.”
Tadeusz Kantor, Director TeatroCricot 2, 1944-1986.
Nuestro Teatro es el esqueleto posible de un teatro embalado. -Un embalaje para la ficción-.

En su interior el espectador se moverá/trepará sobre una gran retícula que majaderamente aparece midiendo/ocupando cada uno de los rincones.
Es en las salas donde ella pierde saturación y da el aire necesario para la representación. Toda esta parafernalia en torno a las salas -entendidas como campos abiertos en medio de esta trama- es simplemente un andamiaje, como si fuera la parte trasera de una escenografía -el soporte de rango inferior que habitualmente se esconde y no vemos-.
(Martin PurYear, CFAO, 2000)

De esta manera, el espectador no debe esperar cruzar el foyer y abrir la oscuridad de la sala para abrir el teatro, el misterio del teatro aparece antes de entrar. Basta con que el paseante/espectador vea el manto que cae sobre el edificio velándolo, para presentir o “barruntar” –como dice Kantor- que dentro algo se esconde o, para al menos creer por un momento que circular por su interior irá de la mano con un proceso experimental.
(Tadeusz Kantor, Bio-objeto, La máquina funeraria, 1961)

 

El actor tiene a su disposición un aire flexible. Las salas se desprenden de sus formas clásicas, focalizadas y estructuralmente restrictivas, para adquirir dimensiones contemporáneas las que con algunos instrumentos mecánicos básicos solucionan las calidades técnicas óptimas requeridas y a su vez permiten la polivalencia del lugar.
Creemos que la arquitectura y el arte público deben proveer un porvenir seguro y al mismo tiempo extrañante/inusitado a sus ciudadanos, no puede conformarse en ser un memorial de sus logros. Creemos que el contexto de un edificio son los alrededores aludidos por él. De esta manera siempre que miramos un edificio nos vemos obligados a ampliar el concepto de realidad al terreno físicamente volátil de la memoria.
El contexto que nos interesa es la memoria de un territorio abstracto específico. Por ejemplo, la realidad de las grandes estructuras industriales que funcionan como hitos de referencia arquitectónica en un paisaje como la ribera de un río, sin las cuales resultaría desolado e intrascendente. Pensamos que justamente contra este desamparo dimensional luchan las esculturas dispersas en el Parque Ribera Norte donde se situará el teatro, y que en cambio es la extensión llana y a ras de agua del Puente Viejo, la que mide de manera justa el lugar y le da una escala regional adecuada, sin caer en los sobresaltos de los nuevos puentes. Por otro lado, suponemos que al igual que las torres de enfriamiento, fotografiadas por Bernd and Hilla Becker en 1973, (Bernd and Hilla Becker, torres de enfriamiento, 1973) la escala imprecisa del edificio dada por la abstracción funcional de su forma (embalaje) es una manera de manejar este desamparo.

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Planimetría

Un proyecto ecológico
Eficiencia Energética

El edificio se integra al lugar como un gran Embalaje Captador de Energía, gracias a su envolvente una membrana de PTFE (polytetrafluorethylene). Esta característica del edificio se aprovechará en los sistemas de climatización, mediante equipos de recuperación de calor para disminuir los consumos durante el período de invierno. En el verano o en tiempos de alta radiación el edificio estará equipado con un sistema de troneras superiores de apertura automática en todo su perímetro y una tronera central en su cubierta, las cuales liberarán el exceso de energía acumulada.
La implementación de esta envolvente coopera térmicamente con el edificio, disminuyendo las pérdidas y ganancias de calor, lo cual aparece óptimo en zonas frías (temperatura local 5oC, humedad 85% y vientos predominantes 18km/hr promedio). Debido a la gran cantidad de medios acuíferos subterráneos en la zona, el sistema de climatización aprovechara este elemento para la condensación de su unidad generadora polivalente de climatización, la que ocupará el agua para la condensación, para luego devolverla a la napa nuevamente. El ocupar agua de las napas subterráneas, asegura un ahorro de energía de hasta un 45%, comparativamente con los sistemas tradicionales.

Parar evitar el exceso de operación de las bombas de succión e inyección a la napa, se proyectarán estanques de agua para acumulación y mezcla energética. La potencia de climatización será a distribuida a las manejadoras de aire y fan-coils en los diferentes recintos del edificio, según características de operación. Es importante destacar que el edificio tiene zonas sin ocupación durante largos periodos de tiempo, por esa razón la baja inercia de la construcción (gracias a la envolvente de PTFE), permite recuperar las temperaturas de confort en poco tiempo. Para las zonas de tránsito como los foyer de las salas que tienen periodos de ocupación limitados y cortos en el tiempo, se ha dispuesto que queden relacionados directamente con la membrana, sin otra aislación como sucede para todos los otros recintos. De esta manera los sistemas de climatización consideran operar en estos lugares con temperaturas de transición, es decir, diferentes a la del exterior y del interior (salas), lo que permite por un lado un ahorro energético importante y por otro evitar los choques térmicos en los usuarios.

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Diagrama Energía

 

 

Casa para el Poema del Ángulo Recto

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Casa para el Poema del Ángulo Recto

Arquitectos: Smiljan Radic
Proyecto: Casa para el Poema del Ángulo Recto
Ubicación: Vilches, Provincia de Talca, Chile
Cliente: Familia Radic Correa
Materialidad: estructura de hormigón armado; revestimientos interiores en madera de cedro; pavimentos de radier pulido; carpinterías de acero y madera
Superficie de terreno: 4,5 ha
Superficie construida: 165 m²
Año de proyecto: 2011
Año de construcción: 2012
Fotografías: Patricio Mardones, Gonzalo Puga, Smiljan Radic, Cristián McMannus.

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ESTA CASA YA NO EXISTE / Después de diez años de uso la abandonamos y perdió toda capacidad de resistencia. Mostrar su imagen es intentar mantener vivos los grandes recuerdos, las escenas familiares y la casa. Se trata de llevar la realidad a una cosa tan intangible materialmente hablando como es la memoria, para así poder dejar atrás la realidad que, irremediablemente, cae agotada.

¿Por qué la abandonamos? Sencillamente, nos cambiamos a cuarenta metros de ella, a una casa más grande, más antigua y más incómoda también. Pero esta vieja casa de los años sesenta, aparentemente más débil, está de pie, resistió la intemperie y el abandono temporal que sufrió cuando comenzamos a habitar la Casa Chica. Esta casa durante cincuenta años fue la casa familiar donde se criaron las generaciones que hoy deben construir o reparar las estructuras que conviven en el sitio. Esta herencia asigna más resistencia a sus materiales, los cuales hoy parecen revivir nuevamente gracias a su ocupación. La Casa Chica fue pensada sólo para un momento específico de vida, como una especie de enlatado o conserva de vida útil: comprimida, promiscua e incómodamente placentera.

Pero, cuando una casa comienza a caer definitivamente, el problema es pensar qué realmente vale la pena mantener de pie, qué sería bueno salvar del abandono. Muchas veces los recuerdos bastan. Contrariamente, la realidad restaurada -fuera de sí- se convierte en ruido molesto. Ese viejo mundo reinstalado posee ese gusto agridulce que nos molesta si no fuera por su belleza y los años acumulados.

Porque el recuerdo parece ser absolutamente dependiente de su nitidez: va desde la híper realidad digital hasta los sueños, va desde lo nítidamente extraño hasta el abandono familiarmente borroso. Diez años para una casa no es mucho, pero para una casa pequeña es por lo menos discutible, para una casa pequeña quizás incluso baste menos. El problema de esta casa en particular es que fue construida de piedra, acero, vidrio y madera, el problema es que su estructura sugería mayor resistencia, parecía ser una instalación permanente. Pero una mirada atenta a sus detalles había de entender que esos materiales estaban colocados sólo por un sentido de oportunidad muy frecuente en estas tierras; eran materiales regalados, acumulados durante años, encontrados, y sus uniones habían sido proyectadas para desviar la sensación de novedad, para crear una atmósfera de permanencia artificial frente al paisaje de montañas y robles. Por esto, bastaron unos meses de descuido, un ratón y una piedra para que por unos agujeros se colase ese mundo que habitaba lo suyo alrededor, y esa condenada naturaleza la consumiera, retomando el lugar que le había sido usurpado por la construcción.

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Casa para el Poema del Ángulo Recto

En unos años más, me gustaría hacer de los restos de la Casa Chica -o por lo menos en el lugar que ella ocupa- un pozo de agua. El reflejo de las montañas nevadas sobre un plano inmóvil de agua negra le vendría muy bien a toda la quebrada, un pozo así desfondado produciría una sensación subterránea, anclaría el artefacto al suelo más allá de su ocupación real, lo haría moverse hasta el recuerdo de su nueva imagen.

Hace algunos años viajé desde Valparaíso a Filadelfia en un barco mercante durante 32 días de ida y vuelta. En el viaje leí, en dos tomos, todo Vicente Huidobro y sólo Huidobro -novelas, poemas, manifiestos- al lado de una pequeña piscina cuadrada reservada para la tripulación. La piscina era estrecha, una cavidad sin fondo aparente; estaba pintada de un azul oscuro, idéntico al color del océano que en algunos tramos cruzamos. Llena con agua de mar, parecía un añico arrancado de él y en cada zambullida sentías -si la lógica no afirmara el contrario- que podrías pasar, cruzar todo el espesor del barco para quedar echado en medio de un horizonte circular.

Meses después del viaje, visité la tumba del poeta en el balneario de Cartagena en esa triste costa chilena. Recuerdo la lápida extrañamente fuera de lugar, descalzada por el saqueo de algún curioso. En ella, rezaba una frase recogida de los últimos poemas de Huidobro: "al fondo de esta tumba se ve el mar". Cuando la conocí, era una lápida en medio de un erial, solamente. Después supe que la Municipalidad del lugar colocó monolitos blancos alrededor, cercando el lugar con cadenas marinas para ambientar la sepultura. Hoy, seguramente, el epitafio perdió toda surrealidad.

La Casa Chica terminará siendo una historia familiar, con suerte una frase coloquial, un pozo profundo de agua muy fría, como la del río que corre en el fondo de su quebrada.

Smiljan Radic, arquitecto. 

 

 Este texto fue publicado por Carlos Quintáns en la revista Obradoiro 33 del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, en marzo de 2008, a propósito de la desaparición de la Casa Chica (publicada en el libro Casas: obra de arquitectos chilenos contemporáneos de Ediciones ARQ,
1997) y la posterior construcción de la Casa A en Vilches (en revista ARQ 70, diciembre de 2009). La Casa para el poema del ángulo recto fue construida en el mismo lugar, justamente tras la destrucción de la Casa A.


 
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Fuente: (Revista ARQ de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile")   www.scielo.cl  

 

 

 

Casa patio. Santiago de Chile [2009-2010]
[Proyecto]

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Casa patio. Santiago de Chile [2009-2010]

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Casa patio. Santiago de Chile [2009-2010]

 

 

Casa Vik Millahue
[Proyecto] 

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Casa Vik Millahue [proyecto]

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Casa Vik Millahue [proyecto]

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Casa Vik Millahue [proyecto]

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Casa Vik Millahue [proyecto]

 

Casa Cobre 2
Talca, Chile 

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Casa Cobre 2

Obra: Casa Cobre N°2
Arquitecto: Smiljan Radic Clarke
Ubicación: Talca, Séptima Región, Chile
Año proyecto: 2004
Año construcción: 2005
Superficie terreno: 5.000 m2
Superficie construida: 165 m2
Fotografías: Cristobal Palma 

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Esta casa es una segunda prueba con el cobre como textura de revestimiento. En la casa de Nercón (casa cobre 1), la textura ondulada del cobre parecía adquirir un rol histórico al copiar la usada a principios del siglo pasado en las casas e iglesias de Chiloé revestidas con acero galvanizado. En esta construcción, la textura modulada -38,5 x 95 cm en 0,5 mm de espesor- del cobre electrolítico emballetado también imita ciertos aspectos de sus alrededores, por ejemplo, de los pesados mantos de tejas caídos sobre el terreno que abundan en la zona, las deformaciones de sus geometrías simples debido a las sucesivas ampliaciones y desmoronamientos, o las sombras profundas bajo ellos y el grano continuo de su envolvente.
Por otra parte, su planta es una versión invertida del proyecto CR construido un año antes. Donde existía una escalera se ha dispuesto un patio con entablado de madera en torno al cual se distribuirá el recorrido interior en invierno. En verano, la apertura total de los ventanales de ese patio dejará traspasable la casa en sentido diagonal, pudiendo entenderse el estar de los dormitorios, el patio, el comedor, la terraza, el jardín y más allá el estero y la cordillera como un recinto continuo.

Smiljan Radic, arquitecto
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Planta Nivel Casa

 

 

 

Casa Pite [2006]
Papudo, Chile

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Casa Pite

Arquitecto: Smiljan Radic
Obra: Casa Pite
Ubicación: Papudo, Chile
Sistema Constructivo: Hormigón Armado
Materiales: Vidrio, hormigón armado, madera de demolición, mármol travertino, etc
Superficie de Terreno: 15.000 m²
Superficie Construida: 400 m²
Superficie de Terrazas: 796 m²
Costo de Proyecto: US $950/ m²
Año proyecto: 2006

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Casa Pite

Para albergar mayor flexibilidad al periodo de uso de la casa, Smiljan; propone como diseño la ocupación casi total del terreno con los 400 m² de espacios habitables, entendiendo que las diferentes situaciones geográficas ayudarían a caracterizar los interiores.
40 metros lineales de baldosas de concreto son los encargados de mostrar 11 monumentales rocas de entre 3 y 9 toneladas c/u, esculpidas por Marcela Correa durante la construcción de la casa, y con la idea de generarle un velo a la casa a pedido de los clientes, y por sobre todo para fusionarla con la geografía, física y temporalmente.
Bajo este punto de vista, donde geográficamente existe un nuevo lenguaje (imposible mejor alienado), en un total de 95 metros lineales, se revela la casa. Una rampa central unifica la terraza estacionamiento con los espacios domésticos. Hacia el Norte están los espacios exteriores públicos, como piscina y quincho y al sur los espacios más frecuentados de esta casa pabellón, como la galería de acceso, living, comedor, cocina, pieza principal y baños. En el extremo sur del pabellón y detrás de un muro de contención, se encuentran la habitación de invitados y áreas de servicios, a las cuales se accede por un corredor exterior que bordea y dramatiza al acantilado. 18 metros más abajo, donde la gran pendiente desaparece y la geografía se torna más doméstica, aparece un simple y pulcro volumen con las habitaciones, baños y espacio común para los hijos de los dueños.

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Casa Pite

"La tentación de acercarse al límite, de establecer una fuerte relación interior-exterior es exacerbada por la fuerte presencia del mar y una pendiente abrupta. El proyecto se resuelve a través de la articulación de los diferentes volúmenes y un programa zonificado en la pendiente. La disgregación de la forma permite que los volúmenes se acerquen cada más al límite, ahí donde aparece el vértigo, la extensión y el vacío".

Smiljan Radic
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                                                                                                                                                                                                                                                                        www.barqo.cl

 

 

 

Restaurante Mestizo
Smiljan Radic 

©Pablo Casals-Aguirre
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Restaurante Mestizo. Santiago, Chile. 2007

Smiljan Radic (Santiago de Chile, 1965), obtuvo el título de arquitecto en la Escuela de Arquitectura de la Pontificie Universidad Católica de Chile en 1989. Después cursó estudios de Estética en el Istitutto Universitario di Archittetura de Venezia, Italia (1990-1992). En 1994 ganó el concurso internacional Platía Eleftería, en Iraklio, Creta, y se asoció con Nicolas Skutelis y Flavio Zanon para su desarrollo y construcción. En 2000 ganó el concurso para el barrio cívico en Concepción, Chile, un proyecto que le valió el premio al mejor arquitecto chileno menor de 35 años del Colegio de Arquitectos de Chile en 2001. Ha impartido numerosas conferencias y su obra ha sido objeto de exposiciones en México, Argentina, España, Estados Unidos, Noruega, y Austria. Sus proyectos han sido publicados en revistas de arquitectura internacionales como 2G, Revista Internacional de Arquitectura, a+u, ARQ, Casabella, Detail, Lotus y Quaderns d’ Arquitectura i Urbanisme y ha sido recogida en dos catálogos monográficos publicados en España por la Escuela Técnico Superior de la Universidad de Navarra y en Chile por Ediciones ARQ. En el 2007 fue profesor invitado en la University of Texas y actualmente trabaja asociado con la escultura Marcela Correa en su estudio en Santiago de Chile.
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El circo   [ extracto de la  revista 2G  escrito por Radic en la edición titulada Smiljan Radic]

“Una imagen.

Cada año, de Septiembre a febrero, los circos familiares rondan secano costero chileno: la madre es la mujer barbuda, el perro casero con su manta roja y sucia da un par de saltos agónicos, la hija adolescente traga fuego,  el padre se encarga de la caja  y dirige la ceremonia, el hijo es el payaso y  junto a un par de artistas invitados -amigos de la familia-, la función recorre cada pueblo que encuentra a su paso cada tres o cuatro días. En 2003 cerca del pueblo El Dibujo asistimos a una función de un circo familiar de un tamaño extremadamente generoso. Por lo normal, el toldo cocido con tela agrícola se desarrolla alrededor de un mástil central con una falda perimetral que lo ancla al suelo; el proceso de montaje dura siete horas. Por el contrario, para lograr un mayor diámetro, este circo contaba con una corona adicional de postes de madera entre las gradas del público y el escenario. Como hacía siempre, la familia se había instalado en el campo de fútbol del pueblo un día soleado en el que nada se movía. Sólo de vez en cuando, una ráfaga de viento levantaba un pequeño remolino de polvo, aire errante que se conoce popularmente como “alma”, almas que pasan sin más. Mientras esperábamos que empezara la función, sentados en las gradas construidas con tablones, uno de esos molinos errantes, levantó las faldas de la carpa y, silenciosamente, infló todo el lugar. Poco a poco los postes de madera -que hasta entonces -estaban simplemente apoyados en la tierra y amarrados en su extremo superior al toldo – comenzaron a bailar ante nuestros ojos. Uno a uno se elevaron suspendidos a más de un metro sobre el suelo, para luego caer lentamente en su lugar una vez que el alma abandonara el interior del circo.

Cada vez que recuerdo este respiro aparece inevitablemente la imagen de las nieblas descritas por Aldo Rossi al entrar por las grandes puertas de Sant’ Andrea de Mantua.”

Smiljan Radic
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Casa Chilena 1 y 2. Rancagua, Chile. 2006

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Información: Revista 2G
                          Chilearq
                          Tecnohaus
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140 Último: Espectacular la arquitectura de Radic

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    nick Espectacular la arquitectura de Radic
    1 mes y 1 semana atrás